que-es-saldo-insoluto

¿Qué es saldo insoluto?

*Por Delia Angélica Ortiz

Cuando gestionas un préstamo y lo pagas paulatinamente, el monto que aún adeudas por liquidar es el saldo insoluto. Es decir, es la parte de un crédito que aún se encuentra pendiente por pagar.

Es importante que identifiques en qué consisten, especialmente cuando al firmar el contrato por el préstamo, la institución crediticia te da el beneficio de calcular los intereses sobre esos saldos insolutos y no sobre el monto original solicitado. 

Por lo general es la manera en la que funcionan los instrumentos crediticios, pero siempre verifica que sea así para que los intereses se calculen sobre el monto que aún te quede por pagar y no sobre la cantidad de dinero que originalmente te han prestado. 

De esta manera es posible ahorrar dinero por el concepto de intereses conforme vayas liquidando tu préstamo o haciendo abonos al adeudo.

¿Cuál es la importancia del saldo insoluto?

Usualmente las instituciones financieras te prestan cierta cantidad para que tengas liquidez o para adquirir un bien o producto. La cantidad que te están otorgando es lo que llamamos “el capital”, mientras que “los intereses” son el cobro que la entidad hace por prestar dicho monto. Tu deuda incluye el capital y los intereses. 

Esto es importante, porque cuando no sabemos cómo se maneja el crédito podemos caer en el error de solamente pagar “el capital” y no calcular que la entidad financiera también cobrará “el interés”. Si no calculas el pago del interés al hacer los abonos a tu adeudo, entonces parecerá que nunca terminas de pagar. 

Al solicitar un préstamo, las instituciones bancarias calculan el interés respecto al saldo insoluto. Esto es positivo para el moroso, porque el interés no se realizará sobre el capital que se prestó y eso permite que cada vez se abone más al monto de la deuda que a los intereses. 

¿Dónde reviso el saldo insoluto?

Cualquier estado de cuenta emitido por una institución crediticia deberá contener esta información. Es un documento que debe reflejar cómo se segmentan los pagos que se están realizando y de esa manera es posible determinar si los intereses se están aplicando al saldo insoluto o a la deuda original.

Vale subrayar que la tasa de interés es el porcentaje que se cobra a cambio de la cantidad de dinero que fue otorgada en el préstamo. Es algo así como el precio por poder pagar con dinero ajeno, pues no debemos olvidar que el crédito no es dinero propio. Tener esa claridad te permitirá evitar situaciones de impago que son muy frecuentes cuando las personas solicitan más dinero del que pueden pagar.  

Analizar las tasas de interés de una institución financiera u otra permite tomar la mejor opción crediticia que podamos pagar de acuerdo con nuestro nivel de ingreso. Conocer los plazos de pago es también importante para calcular el tiempo en que podremos saldar nuestro compromiso. 

Otra regla de oro de las finanzas personales es analizar cuánto va a disminuir nuestro adeudo al momento de realizar un pago y estimar cuál es el saldo insoluto sobre el que se calculará el interés. Si eres un usuario “totalero”, es decir, si cada mes cubres a tu tarjeta de crédito el monto que utilizaste, quizá este dato te resultará irrelevante. Sin embargo, si se trata del pago a un crédito inmobiliario que deberás cubrir en un plazo de un año, por poner un ejemplo, entonces estos cálculos te serán de mucha utilidad.

También es importante recordar que a pesar de que ese saldo insoluto sea bajo, seguirá generando intereses. Así que por muy poco que parezca ese adeudo, lo mejor es que finiquites completamente tu mora para evitar que eso que era un monto pequeño se convierta en una bola de nieve. Más aún cuando tienes varios saldos pendientes con varias tarjetas o acreedores. 

Te recomendamos: Experiencias Ley de Segunda oportunidad

Ya no puedo pagar los saldos insolutos

Antes que nada, recuerda que no es el fin del mundo. Tener un mal historial crediticio no es pecado mortal, puedes verlo de otra manera, como lo ven estos especialistas en negociación crediticia: es la posibilidad de rehabilitarse como deudor y aprender a manejar mejor tus finanzas personales.

Acudir a una reparadora te ayudará a obtener una buena negociación con tus acreedores para que pagues menos. Si logras cumplir de manera disciplinada con tu plan de pagos, sin duda, saldrás pronto de esa situación que quizá en algún momento te costó varios dolores de cabeza. 

Cuando te enfocas en retomar las riendas de tu vida financiera también logras tomar mejores decisiones crediticias futuras.

Encontrarás mucha información sobre cómo renegociar con tus acreedores. De hecho, eso es lo primero que tienes que hacer cuando te das cuenta de que te has retrasado en tus pagos mensuales para cumplir con tus compromisos financieros y que esos saldos insolutos seguirán generando intereses.

Las reparadoras ofrecen soluciones puntuales a una situación de impago por tres razones: 

  • Plantean el ahorro como una alternativa para cubrir el adeudo y ofrecen asesoría sobre cómo lograrlo.
  • Brindan atención inmediata sobre cómo manejar las llamadas de cobranza. Esa orientación sobre cómo responder a los acreedores es importante para que dejes de preocuparte por que debes y te enfoques en pagar.
  • Dan resultados en el corto plazo, pues el plan de ahorro que diseñan para el deudor permite la negociación con los acreedores en tiempos determinados. Si el moroso es disciplinado, logrará la liquidación del adeudo dentro del tiempo que se haya propuesto él mismo.  

Contenido