Cómo hacer un presupuesto anual personal

Cómo hacer un presupuesto anual personal

El presupuesto anual personal depende de tus objetivos de vida. Esto significa que si quieres estudiar una maestría o si quieres planear una gran boda, deberás planificar la salida de tus ingresos de acuerdo con las metas que quieras alcanzar durante el año.

Las personas con finanzas saludables son aquellas que planifican incluso el ahorro con el que harán frente a situaciones inesperadas. Es por ello que para elaborar un presupuesto personal de ingresos y egresos, te recomendamos anotar tus prioridades y sobre eso asignar el monto que mensualmente destinarán a tus actividades. 

Prioridades del presupuesto personal 

Cuando hagas tu lista de propósitos de año nuevo, ponle costo a todo. Si quieres hacer más ejercicio y bajar de peso, anota el costo mensual del gimnasio y los honorarios del nutriólogo. 

Estas son cinco recomendaciones que no debes de perder de vista al asignar tus prioridades anuales para tener finanzas sanas todo el año.  

  1. Invertir en tu salud. Designa un monto anual para todos los gastos relacionados con las visitas al doctor. Desde las revisiones de medicina preventiva hasta aquellas consultas por una gripe. En este rubro puedes asignar los costos del gimnasio y el nutriólogo, considerando que estar en forma no es un capricho estético, sino que es fundamental para el cuidado de tu salud.
  2. Acrecentar tu patrimonio. Cada año considera cómo puedes asegurar la compra de un inmueble o la construcción de tu casa, es decir, de aquello que no pierda su valor en el corto plazo. Son compras que te permiten transferir tu inversión. En el caso de un automóvil, aunque se devalúa, siempre tendrá un valor en el mercado. 
  3. Designar recursos a herramientas de trabajo. Designar parte de tus recursos a aquellos que necesitas para tener mejores ofertas de trabajo, siempre será una decisión acertada. En este rubro está pagar una maestría o comprar la computadora que necesitas para aumentar la calidad de tu trabajo. 
  4. Presupuesta el entretenimiento. Si cada año, también contemplas en tu presupuesto tus gastos de entretenimiento desde las salidas al cine hasta ese viaje a China, podrás realizar un ahorro alterno designado a eso. En esa bolsa también anota las salidas a restaurantes con tus amigos, incluida la propina. Recuerda que este es un ahorro distinto al dinero que guardas para emergencias. 
  5. Cancelar gastos superfluos y ajustar tu estilo de vida a tus ingresos. Antes de comprar cualquier cosa, siempre piensa si realmente lo necesitas y si está dentro de tu presupuesto. No tienes que comprarte ropa o zapatos de marca si no son prioritarios en tu estilo de vida. Especialmente, si tu trabajo y tus ingresos no te permiten pagarlos.
  6. Las grandes inversiones se hacen una a la vez. Esto se refiere a que no pretendas hacer todo en un mismo año. Tener un bebé, abrir un nuevo negocio y además construir tu casa y amueblarla. Esas son decisiones que cambian tu estilo de vida y si se realizan al mismo tiempo, muy probablemente te harán caer en una situación de sobreendeudamiento, especialmente cuando no tienen la suficiente liquidez para hacerles frente. Da un paso a la vez. De esa manera aunque utilices herramientas de financiamiento a largo plazo, como el crédito, podrás cubrirlo en tiempo y forma.

La clave está en planificar todos tus gastos y adecuar tu estilo de vida a los ingresos fijos con los que cuentas. Esto significa que si te quieres casar, hagas una fiesta de bodas de acuerdo con el dinero con el que realmente cuentas o con el que podrás pagar. En resumen, al hacer un presupuesto, recuerda siempre que no debes gastar más de lo que planeas ganar. 

No planifiqué y debo al banco

Cuando reconoces que tienes un problema y decides reparar tu estado financiero, aunque no lo creas tienes un sinnúmero de opciones para cumplir con tus compromisos crediticios pendientes de pago. No haber planificado tus gastos o estar desempleado o haber pasado por una mala racha no debe impedir enmendar la plana y corregir los errores financieros para volver a ser sujeto de crédito. 

Cuando ya tocaste el límite de la insolvencia, las reparadoras de deuda son una alternativa para salir de esa situación. Eso no significa que te borrarán de un plumazo tus deudas. ¡No! Lo que sí pasará es que te asesoran para ahorrar y liquidar el adeudo.

En España, acudir a una reparadora como Resuelve tu Deuda te ayudará a obtener una buena negociación con tus acreedores para que pagues menos. También es la posibilidad de rehabilitarse como deudor y aprender a manejar mejor tus finanzas personales, a través de la planificación de tus ingresos y egresos.  

Aquellos deudores que acuden a las reparadoras y entienden su modelo de negocio, identifican una oportunidad de rehabilitación financiera a través del ahorro que realizan de manera disciplinada. 

La desinformación no es una alternativa ante una situación de impago. Acércate a preguntar. Antes de contratar cualquier servicio revisa que la reparadora que decidas contratar esté legalmente constituida, tenga casos de éxito reales (con clientes plenamente satisfechos) y  se apegue a una autorregulación estricta que te dé certeza y confianza. 

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